PREPARA TU ESTANCIA EN LA NIEVE

¡ Entrénate !
Si eres de los que no acostumbran practicar deporte regularmente, entrénate 1 mes antes de tu salida para preparar tu cuerpo al esfuerzo físico del esquí. Haz un poco de gimnasia ó jogging, ve a la piscina, trabaja tus tobillos, los músculos de tus muslos, tu flexibilidad…

¡ Sé prudente !
Si sigues un tratamiento médico, consulta a tu médico antes de salir. Si tienes problemas cardíacos ó de insuficiencia respiratoria, inclinate por las estaciones de baja altitud.
Si esperas un bebé, evita estaciones demasiado elevadas (no pases de los 2500 m y escoge una estación situada a menos de 1500m). No es aconsejable practicar el esquí alpino después de los 4 meses y el esquí nórdico ó de fondo después del 6o. mes, y cuidado con el sol.
Los bebés y nños pequeños son muy sensibles al frío, evita que permanezca demasiado tiempo inmóviles, sobre todo si son portados por un adulto en la espalda; no los expongas al sol.

UNA VEZ EN EL LUGAR DE TUS VACACIONES, RESPETA ALGUNAS REGLAS

¡ Toma un desayuno completo !
No saltes la comida a medio día. El aire, el frío, el esfuerzo físico aumentan tus necesidades nutricionales. Lleva contigo pequeñas provisiones energéticas (barras de cereal, frutas secas…) y piensa en tomar líquidos regularmente durante el esfuerzo.

¡ Ejercítate para calentarte !
Antes de calzar tus zapatos de esquí, efectúa algunos movimientos para estirar tus músculos y para tu primer bajada escoge una pista fácil (azul ó verde).

¡ Protégete !
Piensa en el frío : Cualquiera que sean las condiciones meteorológicas, cubrete muy bien. Utiliza un bonete y no olvides tus güantes. Lleva ropa caliente e impermeable. Las chaquetas deben protegernos del viento y la humedad. Escoge mas bien el algodón como materia de tu playera y suéter de lana. Es preferible usar varias capas de ropa a sólo una prenda gruesa : así podrás quitarte las capas que sean necesarias, según el aumento de la temperatura y tu actividad durante el día.
No olvides las quemaduras de sol : utiliza una crema protectora con alto coeficiente de protección. Existen especiales para la montaña. Cuida tus ojos : la reverberación de la nieve y la intensidad de los rayos en altitud pueden provocar problemas oculares. Escoge lentes que te aseguren protección máxima contra los rayos ultra-violetas. Conforme a la reglamentación europea, los lentes deben comportar la marca "CE" y deben venir acompañados de una nota informativa donde se precise el nivel de protección.

¡ No sobrestimes tu capacidad !
No vayas mas allá de tus posibilidades físicas y técnicas : escoge siempre la pista apropiada a tu nievel. Escucha tu cuerpo : parate cuando sientas las primeras sensaciones de cansancio.